Desde aquí, y con ánimo de combatir la posible desgana, el cansancio o la también posible ansiedad, vamos a ofreceros una pequeña guía que hemos encontrado en la edición digital del periódico Guardian y que hemos traducido y resumido en diez consejos. Podéis encontrarla al completo en: http://www.guardian.co.uk/lifeandstyle/2011/aug/30/back-to-work-less-stressful. Una buena lectura en inglés que seguro va a despertar actitudes optimistas y buen humor.
¿Cómo hacer que la vuelta al trabajo sea más fácil después de las vacaciones?

1. Alarga un poquito las vacaciones. ¿Cómo? Llevándote algo de ellas a la oficina, por ejemplo, enrolla una toalla de playa a tu silla de trabajo.
2. ¿Hay algún bar o restaurante en tu lugar de trabajo? Habla con el “chef” y anímale a que te ponga unos calamarcitos fritos y acompáñalos con una cerveza fría.
3. Disfruta el hecho de estar de nuevo con gente como tú porque, admítelo, estas vacaciones te has aburrido, no había cotilleos e incluso a veces, ni cobertura para el móvil. Además, eso de leerse un libro es imposible. Estamos en el siglo 21 y no se puede uno concentrar en nada,… excepto en Twitter.
4. Y, ¡por el amor de Dios! ¡Qué caro! Y tienes que seguir pagando la hipoteca cuando llegues a casa. Olvídalo, si no eres banquero, no te puedes permitir unas vacaciones.
5. Ahora ya podéis olvidaros de la tripa y del pelo desarreglado así que: relax. Comeos unos pastelitos y dejad de ir al gimnasio.
6. Mira el lado bueno, sólo quedan 116 días para Navidad.
7. Ya podéis abandonar esa obsesión por la predicción meteorológica… ¿Y qué, si llueve?
8. No os olvidéis de que amáis vuestro trabajo. Es lo que hacéis y lo que sois. Ah, ¿no? En ese caso siempre podéis intentar que os echen, no debería ser especialmente difícil dados los tiempos que corren, sobre todo si trabajas en el sector público o para algún periódico.
9. Pasa la primera semana de septiembre usando bermudas y ropa ligera hasta que estés preparado para volver a ponerte ese uniforme que se ha convertido ya en tu segunda piel.
10. Empieza a levantarte media hora antes. Así tendrás tiempo para entregarte a las lágrimas. Recuerda, están mejor fuera que dentro.
Antes de terminar, recomendaros de nuevo la lectura en inglés de este irónico artículo, el humor británico, es el humor británico. Como siempre, os dejamos a mano el Diccionario Oxford Study






























